El alegato que la historia absolvió

Este 8 de junio, cuando se celebra el Día del Jurista y en el marco del centenario del natalicio de Fidel Castro Ruz, aquel alegato de autodefensa sigue siendo ejemplo vivo del Derecho al servicio del pueblo

Por Tairis Montano Ajete

La sala

En una pequeña sala de enfermeras del Hospital Saturnino Lora en Santiago de Cuba el 16 de octubre de 1953 el aire se sentía cargado de tensión. No había estrado solemne ni público expectante. Solo un hombre joven licenciado en Derecho Civil, incomunicado, privado del sumario y separado arbitrariamente de sus compañeros, enfrentaba el peso de la dictadura.

Hechos del caso

Meses antes el 26 de Julio de 1953 Fidel Castro Ruz y un grupo de jóvenes habían asaltado los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes buscando derrocar la tiranía, instalada tras el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952. La acción militar fracasó. La represión fue feroz. El juicio se convirtió en otra forma de castigo.

El alegato

Privado de todo recurso legal, Fidel asumió su propia defensa. Durante varias horas su voz resonó en aquella sala improvisada. No suplicó. Invirtió los términos del proceso y convirtió a los acusados en acusadores del régimen. Con precisión jurídica citó el artículo 40 de la Constitución de 1940 que reconoce el derecho del pueblo a la resistencia contra la opresión. Demostró que el verdadero delito no era el asalto sino el golpe que había roto el orden constitucional.

Denunció torturas y asesinatos de prisioneros como violaciones graves del Derecho Penal cubano y del Derecho Internacional. Con lucidez expuso un programa transformador sobre los seis problemas fundamentales del país: la tierra, la industrialización, la vivienda, el desempleo, la educación y la salud.

Citas textuales

Señores magistrados, Nunca un abogado ha tenido que ejercer su oficio en tan difíciles condiciones, nunca contra un acusado se había cometido tal cúmulo de abrumadoras irregularidades.

Y con firmeza sentenció Por todos estos artículos el señor Fulgencio Batista y Zaldívar ha incurrido en delitos cuya sanción lo hacen acreedor de más de CIEN AÑOS DE CÁRCEL.

La significación

Aquellas palabras no quedaron entre aquellas cuatro paredes. Redactadas y ampliadas en la prisión se publicaron como La Historia me Absolverá. Se convirtieron en manifiesto fundacional del Movimiento 26 de Julio y en semilla del Derecho revolucionario cubano. La amnistía de 1955 y el triunfo del Primero de Enero de 1959 confirmaron sus tesis.

Hoy cuando se celebre el Día del Jurista y Fidel Castro Ruz cumpliera su centenario, aquel alegato resuena con fuerza renovada. Demostró que el Derecho no es neutral ante la tiranía y que el abogado revolucionario puede transformar el tribunal en tribuna de la conciencia nacional.

Informaciones destacadas

Andy Rojas Jiménez, jurista de alma y ejemplo vivo

Salir de la versión móvil