Un 8 de marzo empoderado

Por Tairis Montano Ajete
En Sandino los días previos al 8 de marzo no son de espera pasiva. Son de preparación, de organización, de sueños compartidos. La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) ya está trazando las líneas de lo que será una jornada de salud, higienización y reflexión, que no solo celebra a la mujer, sino que la reafirma como protagonista de la vida comunitaria.
Yanira Salgado Delgado, secretaria de la FMC en el territorio, lo dice con claridad: «La mujer cubana está empoderada, y en medio de las crisis energéticas y económicas demuestra que sabe actuar con altruismo, resiliencia y emprendimiento. El Día Internacional de la Mujer es también un recordatorio de que seguimos defendiendo las conquistas de la Revolución».
En cada bloque se percibe el movimiento para coordinar, manos que preparan carteles, voces que ensayan mensajes. No se trata solo de limpiar calles o promover la salud, se trata de demostrar que la mujer cubana, incluso en tiempos de dilemas y carencias, es capaz de transformar la realidad con creatividad y firmeza.
La jornada que se avecina será un espejo de esa fuerza: mujeres que, desde lo cotidiano, sostienen la comunidad, que convierten la crisis en oportunidad, que hacen de la solidaridad un acto de resistencia.
El 8 de marzo aún no ha llegado, pero ya se siente en Sandino como un pulso vivo; un pulso que late en cada federada, en cada vecina, en cada madre, en cada joven que se prepara para demostrar que la mujer cubana no solo celebra su día: lo construye, lo defiende y lo transforma.





